jueves, 20 de marzo de 2014
Incertidumbres con café.
“Soy un tipo con poesía” me dijo, y me dejó en la nada. Y hacía tan poco me habían mentido en la cara, desnuda completamente y sin almohadones para amortiguarlo. Cuando se juntan dos poetas las metáforas lo invaden todo y se habla más claro que nunca, porque entre líneas nos entendemos. Quedó esperando, y yo mirando. Y el silencio gritaba más, pero yo no me animaba, y él, él creo que tampoco. El miedo en el aire recorría la sala y erizaba la piel mucho más que el inicio del otoño, porque el miedo es sabio, porque anuncia algo desconocido, algo grande, algo que no se puede controlar. Y qué cosa difícil perder el control. Y de repente miramos, el café se había enfriado, las velas consumidas, las estrellas en plena noche y nosotros en pleno caos. El miedo ya no era nada, porque cuando abrimos los ojos era tarde para pensarlo, porque cuando se siente uno se encuentra, y cuando te encuentran ya no te sentís olvidado. Y qué íbamos a hacer con todo eso en la cabeza? Ninguno sabía. Entonces nos fuimos, nos callamos. Dejé caer los versos en la almohada, y el caos, y su existencia; y tal vez con un café en la mañana las incertidumbres se fueran y dejaran espacio para la nada.
jueves, 3 de octubre de 2013
Café.
Y allí estaba, mirando la gente pasar caminando a través de
la ventana empañada. De chica solía hacer lo mismo, cada día de lluvia se
paraba de puntitas de pie en su ventana, mirando la lluvia caer sobre la calle
de tierra y soñaba. Soñaba que esa calle de tierra era un país desconocido, una
ciudad lejana a kilómetros de allí. Se imaginaba miles de historias acompañando
a esa gente que caminaba y olía a café after office. Aquella niña del interior
quería ser muchas cosas, quería viajar, quería estudiar, quería llenarse de
aromas y sabores desconocidos pero sobre todo quería algún día sentarse en un
café, de alguna capital del mundo. Sentarse con un libro, luego de un día de
estudio o trabajo, pedir un cappuccino, mirar por la ventana y disfrutar de
estar enamorada de la vida.
- Estás distraída, le dijo él con sus ojos avellanas intentando leer sus pensamientos.
- Estaba recordando, nada más, le respondió ella volviendo a la realidad.
Y allí estaba, mirando la gente pasar caminando a través de la ventana empañada, tomando un cappuccino con canela, con aroma a libro nuevo en sus manos, enamorada de su vida, y acompañada por él y su sonrisa de ensueño que le recordaba a esa niña que su imaginación inocente ahora era pura realidad.
- Estás distraída, le dijo él con sus ojos avellanas intentando leer sus pensamientos.
- Estaba recordando, nada más, le respondió ella volviendo a la realidad.
Y allí estaba, mirando la gente pasar caminando a través de la ventana empañada, tomando un cappuccino con canela, con aroma a libro nuevo en sus manos, enamorada de su vida, y acompañada por él y su sonrisa de ensueño que le recordaba a esa niña que su imaginación inocente ahora era pura realidad.
domingo, 21 de julio de 2013
La carta
Releyó la carta por tercera vez. Era corta sí, pero nunca
había declarado tanto en tan pocas palabras. Se le daba bien lo de escribir,
era más fácil ordenar los pensamientos en frases, adornarlos con palabras,
materializar en papel todo lo que había adentro. La leyó una vez más y tembló.
Era el miedo de nuevo. Y si él no sentía lo mismo? Y si la historia se
repetía?. Él le había hecho prometer que no le iba a regalar nada para su
cumpleaños, pero ya era tarde. La carta estaba escrita. Y allí, adornado con
palabras y trozos de libros olvidados ella le regalaba muchas cosas. Dentro de
ese sobre iba su sinceridad, su sentimentalismo escondido, la cursilería que
había evitado tanto usar. Allí, escrito en ese papel, le daba su corazón
envuelto en papel de regalo. Un corazón roto si, lleno de angustias y temores,
pero un alma al fin. Un alma no tan pura pero buena y llena de cariño. Qué
estaba pensando? Aún no le había dicho que lo amaba, no en voz alta al menos.
No podía mostrarse tanto. Pero la carta estaba escrita. La leyó una vez más:
no, era demasiado. Seguramente él, que en ese momento estaba a kilómetros, se
asustara de ver a la fría de siempre convertirse en una poeta. La rompió y la
tiró. Compraría una caja de bombones, aunque en secreto, ya se había regalado
entera.
Montevideo, 17 de Junio
Cariño,
Una vez leí por ahí algo como:
“Durante toda mi vida he entendido el amor como una especie de esclavitud
consentida. Pero esto no es así: la libertad sólo existe cuando existe el
amor. Quien se entrega totalmente, quien se siente libre, ama al máximo.
Y quien ama al máximo, se siente libre. Nadie pierde a nadie porque nadie posee a nadie. Y ésta es la verdadera experiencia de la libertad: Tener lo más importante del mundo sin poseerlo." Y así me siento cuando estoy contigo, sin ataduras, eligiéndote cada día, diciendo que no para decirte que si a vos, porque te quiero, porque me quiero cuando estoy a tu lado, porque me enamoro de mí, de vos, de nosotros y esa felicidad me llena, me da fuerzas, me libera. Creo en vos, en tu persona, creo en esto que no tiene nombre pero tiene vida, creo en el hoy y si hay mañana es porque creemos en eso.
Y quien ama al máximo, se siente libre. Nadie pierde a nadie porque nadie posee a nadie. Y ésta es la verdadera experiencia de la libertad: Tener lo más importante del mundo sin poseerlo." Y así me siento cuando estoy contigo, sin ataduras, eligiéndote cada día, diciendo que no para decirte que si a vos, porque te quiero, porque me quiero cuando estoy a tu lado, porque me enamoro de mí, de vos, de nosotros y esa felicidad me llena, me da fuerzas, me libera. Creo en vos, en tu persona, creo en esto que no tiene nombre pero tiene vida, creo en el hoy y si hay mañana es porque creemos en eso.
Tuya,
Tu
compañera.
miércoles, 17 de julio de 2013
La lluvia.
Era tarde y aún esperaba el sonido de las llaves en la
puerta anunciando su llegada. La cena se había enfriado, la música ya no
sonaba, el despertador descontaba minutos de sueño necesitado para sonar furioso como todas las mañanas. Pero aún así la esperaba. Recordaba con
los ojos vidriosos aquel primer encuentro, aquel abrazo que iba a durar para
siempre y como sintió un rayo partiendo el cielo de su eterna tormenta
anunciando que tanta lluvia ya no iba a caer sola. Había llovido mucho desde entonces,
pero en cada tormenta había estado ahí para ella. Paradójicamente afuera
llovía, y eso la ponía más triste. Apagó la luz del cuarto, pero sus oídos
estaban alerta a la llegada de los risos de fuego. Hacía pocos meses el silencio
lo había invadido todo. Las charlas ya no eran las mismas, los tiempos no eran
tan largos, las risas no eran espontáneas. Poco a poco empezaron los pequeños
secretos, las escapadas, las mentiras y los celos. Pero ella la amaba. Iba a
volver, estaba segura. Hacía poco una noticia gris tras otra le había apagado
su sonrisa. Y esperó que la chica de fuego cayera con sus rayos a sacudir su
cielo de nuevo. Pero había tapado con música los sollozos de las noches, y
caminado delante del aplomo que la manteía en la silla. Tal vez estaba ocupada,
o tenía otras cosas en su cabeza loca. Todo iba a estar bien. Se acordó cuando
solo quería dormirse en un sueño profundo y ella la había despertado a la
realidad con paciencia y con dulzura. No podía desaparecer todo eso, no. Tenía
que estar ahí, escondido detrás de una factura sin pagar, un enchufe roto, un
documento perdido. Pero pasaban las páginas y las horas y las hojas del árbol
de la vereda y nada parecía volver. Al contrario, se iba, se iba y no llegaba. El
pasado parecía un sueño ahora, un sueño lejano, de esos que ya se escurrieron
por el atrapasueños y quedaron pendiendo de alguna pluma empolvada. La ausencia
era fría, por esa soledad fea que uno siente aún cuando está en compañía. Miró
el reloj, se había dormido y a su derecha la almohada estaba intacta. Sintió
como el amanecer escurría entre sus dedos lo que quedaba y se levantó a recibir
ese amanecer sabiendo que se escapa la vida. Ella lo notaba?. Decidió no
pensar. En el celular había un mensaje: Vuelvo mañana, ya es tarde. Claro que
lo era, pensó, y tanto afuera como adentro la lluvia había parado.
lunes, 24 de junio de 2013
Perigeo
La
luna llena descansaba en el horizonte queriendo asomarse como cada noche,
implacable, estática, junto con tantas otras cosas que asoman cuando el sol se
esconde. Mi cabeza hecha un caos miraba por la ventana en silencio mientras
esperaba ese mensaje. La veda emocional auto impuesta estaba a punto de ser
violada, aunque en ese momento era impredecible. La calle estaba fría, la niebla
de San Juan cubría mis ojos y andar hacia adelante era un reflejo bien
aprendido años atrás. “Qué te pasa?” preguntó. Me pasa todo lo que no te digo.
Soy todo lo que te callo. Soy todo lo que no querés oír. Y el corazón se achico
otro poco. “Nada” disfracé. Siempre resultó más fácil. Ella miraba,
contemplándolo todo, mirándome como si entendiera, como si quisiera que
explotara de una vez tanto material inflamable dentro de mí. Me miraba como madre,
enojada, pinchando en los recuerdos, escarbando en mi memoria, tan fresca como
siempre. Bajé la mirada. La luna era el espejo, y no me atrevía a mirarme a mi
misma, tenía miedo de con quién encontrarme. Tenía miedo de saber quien soy, y
saber que concepto tenía de mi misma, pero por sobre todo, terror a saber que
ambas cosas no coincidían entre sí. Fue fácil mostrar solo un costado, el
lindo, el dócil, sin marcas ni borrones ni cicatrices. Pero yo sabía que el
otro lado existía. Y la luna también. Pero él no. Él no quería compartir esa
carga. Él no quería transformarnos en espejos. Entonces la veda seguía,
esperando el voto, anhelando un sí para terminar con todo. Sonó el teléfono,
ajusté mi abrigo, y sentí la mirada clavada en la espalda. Me pregunté cómo
sería sentirse infinita. Y como las hojas otoñales que me rodeaban guardé todo
para caer y dejar que el viento me llevara.
lunes, 20 de mayo de 2013
17
Cerré la valija a empujones, porque como siempre a la vuelta
no cierra. Sólo que esta vez no era ropa de más, o cuadernos lo que estaba
sobrando sino emociones. Era imposible encerrar tanto sentimiento. A veces
cuando uno se va sabe que a la vuelta ya nada va a ser lo mismo. Y éste era uno
de esos casos. El viaje había sido imprevisto, a las apuradas, luego de que
sonara el teléfono con ese mensaje que ninguno quería escuchar pero que sabía
antes de atender cuál era. El réquiem tocaba hacerlo sobre ruedas, luego de un
duelo mentiroso y a las apuradas, y con la compañía de un café amargo, no tan
amargo como uno mismo. Llovía, para completar la escena, afuera, adentro, en
todos lados y el miedo de no saber para dónde agarrar era terrible. “Hoy es 17
–había dicho alguien dos días atrás- la desgracia.” Y nunca una cábala numérica
le había pegado tanto. No quedaba otra que partir, acá no había más que
silencio y tal vez por allá, a cuatrocientos kilómetros, el ruido de los autos
callara otros tantos que había por dentro. Miré por la ventanilla del ómnibus,
el viaje iba a ser largo. No éste, sino el de despedida.
domingo, 24 de marzo de 2013
Atardecer
Estaba sola en la playa, en uno de esos días filosóficos en
que nada se convierte en todo, y todo junto en realidad no significa nada. Los
auriculares explotaban con alguna melodía que me recordaba al pasado, algún
amor perdido, sentimientos olvidados. Es difícil creer cuando ya nadie siente,
y sentía la arena bajo mis pies tibia, escurriéndose entre mis dedos como
tantas otras cosas. Me entristece pensar que cada vez que me encuentro me pierdo,
cuando llego a algo seguro me vuelvo a cuestionar. La vida será esa eterna
búsqueda? Me senté en una roca fría junto al mar y miré hacia esa nada eterna
que es el océano. No puedo escaparme a tantas cosas, soy una construcción de lo
que he vivido, y algo más. Algo que cambia constantemente, que me hace creer una
cosa y al segundo se disipa, se dispara, se me pierde y me quedo vacía y llena
de nuevo. No puedo explicarme, ni siquiera a mí misma, mi propia naturaleza. El
tiempo es tan relativo, que mi vida ya no se mide en minutos, sino en
instantes. Instantes que todo lo cambian, y me dan vuelta la cabeza. El sol se
pone, y admiro su grandeza, su fuerza, su energía y su rutina. Que desde mi
punto de vista minúsculo es una luz que va y viene en un eterno ciclo. Pero que
para él es una guerra de llamas constante. Qué paradoja. Tal vez el me
entienda. Majestuosamente desaparece en el horizonte y me quedo con sus
despojos de luz, que acompañan hermosamente mi canción favorita cantándome al
oído. Otro día termina, o empieza, quién lo mide después de todo. Y mi alma
revuelta se llena de esa energía para seguir adelante, cargando con mi cruz,
descubriendo quién voy a ser mañana.
domingo, 20 de enero de 2013
Atrapasueños
Cada nuevo comienzo supone el fin de una etapa. Y cada fin
de una etapa supone un análisis de lo vivido, un balance entre lo entregado y
lo recibido, lo positivo y lo negativo, lo que se queda y lo que se va. A veces
no es necesario que termine un año, o un ciclo académico o algo tangible,
medible, para saber que estamos cerrando
una etapa, en mi caso un día me levanto y me doy cuenta que todo esta patas
para arriba. Y con paciencia comienzo a dar vuelta todo, tema por tema, cosa
por cosa. Cuando era mas chica no sabía como lidiar con nuevos comienzos, cómo
filtrar, como hacer verdaderamente un cambio. Hoy gracias a tantos golpes,
adquirí mi propia filosofía, tan antigua como la civilización misma. En la vida
siempre nos vamos a encontrar con fuerzas negativas, que vienen con personas
tristes, enojadas, apagadas, grises que no quieren otra cosa que el mal ajeno
para sentirse mejor con ellos mismos. Y para mantener el balance universal
también están las personas de luz, alegres, que tiran para delante, que no se
amargan con los pequeños tropezones de la vida y que nos desean el bien. A
veces no es fácil distinguir quién nos hace bien y quien no, porque conocer a
alguien realmente nos lleva mínimo toda la vida. Entonces no queda otra medida
de referencia que nuestro propio estado de ánimo, nuestra percepción momentánea
de cómo están las cosas a medida que pasa el tiempo. Y hoy me limito a rodearme
de lo que me hace bien, y concentrarlo, atraparlo, permitir que me llene de
fuerza. Mientras lo malo dejo que siga de largo, que se escape, sin pretender
cambiarlo, sin culparme por cómo me haga sentir, dado que lo esencial generalmente
es imposible cambiarlo. Dejar pasar lo malo, atrapar lo bueno. Como el viejo
Lakota, como un atrapasueños.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Vivir estando vivo
Dicen que es preciso perderse para volver a encontrarse. Y
estoy de acuerdo con eso, con las crisis, los vacíos que se llenan de cosas
nuevas, con los trenes perdidos, las lágrimas derramadas. Pero luego de ser,
desaparecer y renacer hoy me pregunto, qué hago con el tiempo en el que estuve
perdida?. Porque aunque no lo pareciera en su momento, el reloj giraba y giraba
mientras yo caminaba muerta por la vida. Cómo le explico a quién me conoció
mientras estaba perdida que en realidad no sabe quién soy. Porque ni yo lo
sabía. Y ahora que todo está en su lugar intento demostrar que yo no soy
aquello que hice, dije, viví, grité. Aquello que me ayudó a revivir la llama
extinta, la fe perdida, los valores olvidados. Yo no soy mi pasado, soy una
construcción a partir de él. No soy la mala decisión que tomé, soy el buen juicio
moral que surgió de ella. Y parece imposible para el mundo entender el
contenido del libro en lugar de quedarse con su simple existencia material y
las palabras allí impresas. Y así como una puesta de sol es normal cada día, lo
maravilloso se convierte en mundano, limitándonos a quedarnos con lo
superficial, olvidándonos del milagro detrás de cada cosa, detrás de cada
herida. Tal vez necesité equivocarme para recordar quién era, pero al menos
tuve las agallas de enfrentarme a la realidad de lleno sin miedo a ser juzgada,
como fui y como lo sigo siendo, y con la sola esperanza de no perderme
para siempre.
Todos se preguntan, qué pasó con aquel niño que fui? Aquel que soñaba, que creía, que era inocente, que daba sin esperar algo de vuelta. Ese niño, querido, ese niño muere cada día que no miras el cielo, que respiras hollín en lugar de un jazmín en flor, que miras sin observar a nada ni a nadie. Hasta que un día te despiertas de acuerdo con el mundo, con sus injusticias, con su juicio social establecido por alguien aburrido en una oficina y no te das cuenta que ya estás perdido. Perdido y sin conciencia de ello.
Hoy volví, se quien soy, y tal vez me llamen soñadora, pero estoy feliz de ser una flor de invierno sedienta siempre de una lluvia veraniega. Porque así no me canso de la vida, ni de mí, o del camino. Es preciso perderse para encontrarse, cuantas veces sea necesario. Para no olvidarnos de quiénes somos, para saber siempre a dónde vamos, aunque nadie nos crea que se puede vivir estando vivo.
Todos se preguntan, qué pasó con aquel niño que fui? Aquel que soñaba, que creía, que era inocente, que daba sin esperar algo de vuelta. Ese niño, querido, ese niño muere cada día que no miras el cielo, que respiras hollín en lugar de un jazmín en flor, que miras sin observar a nada ni a nadie. Hasta que un día te despiertas de acuerdo con el mundo, con sus injusticias, con su juicio social establecido por alguien aburrido en una oficina y no te das cuenta que ya estás perdido. Perdido y sin conciencia de ello.
Hoy volví, se quien soy, y tal vez me llamen soñadora, pero estoy feliz de ser una flor de invierno sedienta siempre de una lluvia veraniega. Porque así no me canso de la vida, ni de mí, o del camino. Es preciso perderse para encontrarse, cuantas veces sea necesario. Para no olvidarnos de quiénes somos, para saber siempre a dónde vamos, aunque nadie nos crea que se puede vivir estando vivo.
lunes, 12 de noviembre de 2012
De la Z a la A
No se necesita tanta ciencia para entender lo que me pasa,
mi torpe independencia tambalea ante tu amenaza,
si ahora se que tus ojos cambian de color verde a avellana
y el que más me gusta es ese brilloso de cuando me llamas.
mi torpe independencia tambalea ante tu amenaza,
si ahora se que tus ojos cambian de color verde a avellana
y el que más me gusta es ese brilloso de cuando me llamas.
Jugando a ser inmunes entre tanta porquería,
entre tristezas y canciones aparecieron mis caricias,
y con ganas de quedarme solo a hacerte compañía,
voy creciendo con tu niñez y tú con mi valentía.
entre tristezas y canciones aparecieron mis caricias,
y con ganas de quedarme solo a hacerte compañía,
voy creciendo con tu niñez y tú con mi valentía.
Y esa química que siento cuando me rozas me hace querer
seguir,
descubriéndote de a poco, con lo curiosa que nací.
Tu mirada viciosa, deliciosa e inquieta al despertar,
quiero probar contigo todos los planes, de la Z a la A.
descubriéndote de a poco, con lo curiosa que nací.
Tu mirada viciosa, deliciosa e inquieta al despertar,
quiero probar contigo todos los planes, de la Z a la A.
Llegaste tú y sin saber, me salvaste del vacío en el que
estaba por caer
y con un beso te instalaste como la cruz tatuada en mi piel
Sin flores ni bombones, demostrándome con lo mundano
que tu inseguridad es compensada por la redondez de tus labios.
y con un beso te instalaste como la cruz tatuada en mi piel
Sin flores ni bombones, demostrándome con lo mundano
que tu inseguridad es compensada por la redondez de tus labios.
Se que el tiempo tal vez no sea el adecuado para
arriesgarnos
cuando quedan aún tantos baches y caminos mal truncados.
Pero donde las miradas hablan, es preciso callar la razón
quiero quererte lento si me dejas abrirme, corazón.
cuando quedan aún tantos baches y caminos mal truncados.
Pero donde las miradas hablan, es preciso callar la razón
quiero quererte lento si me dejas abrirme, corazón.
Y esa química que siento cuando me rozas me hace querer
seguir,
descubriéndote de a poco, con lo curiosa que nací.
Tu mirada viciosa, deliciosa e inquieta al despertar,
quiero probar contigo todos los planes, de la Z a la A.
descubriéndote de a poco, con lo curiosa que nací.
Tu mirada viciosa, deliciosa e inquieta al despertar,
quiero probar contigo todos los planes, de la Z a la A.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Si las paredes hablaran.
Cuatro paredes, muchas vidas, tantas historias. Hoy miro el
cuarto vacío y no puedo evitar la ola de recuerdos, que invaden cada sentido y
asoman una lágrima. Mi naturaleza nómade me obliga a partir una vez más pero
esta vez se hace difícil no mirar atrás. Hogar, que no es lo mismo que casa. Si
tus paredes hablaran, si cantaras las noches, las alegrías, los llantos. Aquel
nefasto domingo que no quise seguir más. Aquel 20 que nos abrazaste festejando
con nosotros. Se me eriza la piel, sentada en tu piso, mirando al vacío que en
realidad está tan pero tan lleno. Escenas pasan por mi cabeza, reviviendo
comienzos de finales, finales para comienzos, comienzos sin finales. El tiempo
eterno sin principio ni fin, tu etapa en mis etapas, mi vida en tus paredes. Si
hablaras me dirías que fui fuerte, que fui débil, que fui yo y a veces, a veces
no. Me dirías que la vida no se mide con el reloj que te colgué y descolgué
tantas veces, que se mide con esos instantes imborrables, que dejaron una
huella. Tantas bienvenidas, tantas despedidas. Cheques de ilusiones sin fondo
que rebotaron en tu pintura blanca, endosados con firmas falsas. Acordes,
cuántos acordes escuchaste! Golpes, derrames, derroches, pasiones, gritos,
llantos, victorias, derrotas. Cuántas derrotas. Marcas dónde estaban los
muebles, marcas en el piso, marcas hasta en mi piel. Y aprendí a confiar en ti,
en tu silencio acogedor, en tu blanco pacífico y puro, en tu techo contenedor.
Por que fuiste el único que guardó silencio, escuchó siempre, y me protegió de
las peores tormentas. Hoy me voy, pero guardo cada imagen que me pasa en este
momento por los ojos en el mar de memorias, pensando en qué charla podríamos
haber tenido de despedida, tan solo si tus paredes hablaran.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Because of you
A vos, que me diste la vida y después me la robaste...
I will not make the same mistakes that you did
I will not let myself cause my heart so much misery
I will not break the way you did
You fell so hard
I've learned the hard way, to never let it get that far
Because of you
I never stray too far from the sidewalk
Because of you
I learned to play on the safe side
So I don't get hurt
Because of you
I find it hard to trust
Not only me, but everyone around me
Because of you
I am afraid
I lose my way
And it's not too long before you point it out
I cannot cry
Because I know that's weakness in your eyes
I'm forced to fake a smile, a laugh
Every day of my life
My heart can't possibly break
When it wasn't even whole to start with
I watched you die
I heard you cry
Every night in your sleep
I was so young
You should have known better than to lean on me
You never thought of anyone else
You just saw your pain
And now I cry
In the middle of the night
For the same damn thing
Because of you
I never stray too far from the sidewalk
Because of you
I learned to play on the safe side
So I don't get hurt
Because of you
I tried my hardest just to forget everything
Because of you
I don't know how to let anyone else in
Because of you
I'm ashamed of my life because it's empty
Because of you
I am afraid
Because of you
Because of you
I will not let myself cause my heart so much misery
I will not break the way you did
You fell so hard
I've learned the hard way, to never let it get that far
Because of you
I never stray too far from the sidewalk
Because of you
I learned to play on the safe side
So I don't get hurt
Because of you
I find it hard to trust
Not only me, but everyone around me
Because of you
I am afraid
I lose my way
And it's not too long before you point it out
I cannot cry
Because I know that's weakness in your eyes
I'm forced to fake a smile, a laugh
Every day of my life
My heart can't possibly break
When it wasn't even whole to start with
I watched you die
I heard you cry
Every night in your sleep
I was so young
You should have known better than to lean on me
You never thought of anyone else
You just saw your pain
And now I cry
In the middle of the night
For the same damn thing
Because of you
I never stray too far from the sidewalk
Because of you
I learned to play on the safe side
So I don't get hurt
Because of you
I tried my hardest just to forget everything
Because of you
I don't know how to let anyone else in
Because of you
I'm ashamed of my life because it's empty
Because of you
I am afraid
Because of you
Because of you
domingo, 21 de octubre de 2012
The rain and the thunder
What does this rain to me, that I just can’t escape from myself? Messing everything up in my head, or my heart, I can’t tell anymore which one is screaming right now. Pink clouds upon me are sharing this storm with my soul, and not a word is left unwritten as the thunders start to crash. I’m coming clean, I’m starting all over. I’ve picked up my feelings from the shelf I’ve thrown them off and look at my future with bright and wet eyes. My time has come, our time, and no one can take it from us anymore. Because we share the same blood, the same eyes, the same force, and although this days haven’t been the brightest there’s nothing a rain can’t take away. Let the lighting bright up our lives, the rain wash the way, the wind blow them away. Nothing can stop us. I look through my window as you sleep little girl, and the mess in my head starts to calm down. As long as you are with me, there will be fire. We are one and the same, as the rain and the thunder. So let the game begin.
Love you.
Love you.
domingo, 14 de octubre de 2012
Murallas
“Tenés como un hechizo mágico que te protege”- me dijo, y
sonreí frente al monitor. Nunca se me hubiese ocurrido un nombre tan bonito
para mi confinamiento emocional. Y nunca antes había sido tan evidente. Tal vez
no me había dado cuenta que desde la ultima herida las murallas que me rodean
eran mas altas y gruesas que nunca. Hace tiempo ya que mi subconsciente, por
cuestión de recorte de presupuesto y en campaña preventiva, decidió crear una
imagen distorsionada de mí y proteger a la verdadera Alexa detrás de un sinfín de
muros y ciénagas. Y al subconsciente se le olvidó que así como las cosas malas
quedaban del otro lado las buenas también. Pero la cuestión es, cómo saber qué
es bueno y qué es malo? Y allí estaba de nuevo, la duda existencial de cuál es
el límite y dónde está el equilibrio. Cuántas heridas es uno capaz de soportar
hasta cerrarse completamente? Yo creo que aunque solo le haya visto el lado
oscuro a la luna no hay que robarle la oportunidad a nada ni nadie, porque tal
vez gracias a ese riesgo un día me cambie la vida. Pero mi instinto animal es
más fuerte y de repente me hayo a mi misma a kilómetros de distancia y el
corazón bajo siete llaves. De noche la soledad ataca, las paredes se hacen
débiles, y vuelven las ganas de salir libre a exponerme, conocer, sentir y
vivir. Y espero que en una de esas noches de debilidad, exposición y realidad
sea cuando me encuentre, desarmada y desnuda, para derribar muros, o terminar
construyendo nuevos, pero para vivir que aunque uno le agarre miedo es para lo
que venimos a esta vida.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Y el mundo pasa, y sus deseos.
Y qué queda después? Después de los vasos rotos, de las
risas y los excesos? Cuando el mundo gira sobre la cama y me despierto en la
mañana con ganas de no despertar?. Esa misma sensación que me produce mirar el
mar me invade, con gusto salado a inmensa soledad. Y el dejo de amargura que no
quitan los limones se alimenta de besos regalados y sueños truncados por miedo
a llorar. Intento abrir los ojos y siento el pasado que corre pisándome los
talones a cada segundo que se consume, el sonido del reloj contando minutos
despilfarrados en una epifanía sin sentido que el corazón se empeña en no
abandonar. Un alma sabia por demás para dejarse engañar con ilusiones
pasajeras, vidrios rotos, llantos disfrazados. Los audífonos gritando para no
escucharme a mí misma, peleando como siempre, reclamándome cariño. Y esa idiota
postura a la defensiva de pensar como cactus porque sale más barato termina
oxidando en llanto lo que queda de mi ser. Alguien se asoma por la puerta y pregunta, “como
estas?”. La frase hace eco en mi cabeza y rebota con las miles respuestas, cada
una exponiendo las mil razones para odiarme por la mañana. Estoy, pero no soy y
padezco esta libertad obligatoria como una prisión condicional que me impone la
melancolía. Ya no quiero enfrentarme al espejo, que no solo muestra un vago
reflejo de lo que soy sino que también me muestra tal cual estoy: sola. Resumo
todo en un “ya me levanto” y ato las penas junto a mi pelo en una colita.
Comienza el domingo de resaca emocional.
martes, 18 de septiembre de 2012
Sincericidio
La gota rebalsa el vaso y le caigo como luna llena a la
costa, con la marea alta, violenta, tormentosa, llevando todo a su paso. Cuántas
verdades para una realidad, y cuánto sentimiento condimentando, avivando la hoguera.
Comienzo la inquisición convencida, rabiosa, defendiendo a puño y espada todo lo
que tengo y lo que soy de quién siempre juró nunca atacarme. Aquel que llega
más profundo es el que puede herir más hondo, y eso era lo que más molestaba. Tu
sonrisa, agonista de mi dolor, me empuja al sincericidio matando lo que nos
queda, haciéndonos irrecuperables. Inmediatamente llega el llanto, con él el
arrepentimiento y de la mano el orgullo. Pero no va a llegar el lamento, porque
esta vez no quiero ser perdonada. Aunque mi dolor sea más grande. Aunque yo sea
la costa y la marea. Tú ya no puedes dañarme. Yo soy todo lo que me queda.
jueves, 6 de septiembre de 2012
Fantasmas
El lugar me da igual, no sigo la onda popular
el rebaño es uno solo, y hay muchos lugares donde pastar
Me visto de primavera, el uniforme se lo dejo a la autoridad
Si esta vida es una mentira me revelo con la verdad
el rebaño es uno solo, y hay muchos lugares donde pastar
Me visto de primavera, el uniforme se lo dejo a la autoridad
Si esta vida es una mentira me revelo con la verdad
No te gusta el humo, pero como lo bailas
No te gustan las cajas y vivís en una de cristal
Me enseñaron no hay camino, se hace camino al andar
Y prefiero descubrirlo aunque te duela mirar
No te gustan las cajas y vivís en una de cristal
Me enseñaron no hay camino, se hace camino al andar
Y prefiero descubrirlo aunque te duela mirar
Sangre veraniega y luces psicodélicas
Me rindo en este juego de máscaras y caretas
Girando como el reloj, el tiempo se pasa mejor
No me importa que me juzgue tu fantasma de opresión.
Me rindo en este juego de máscaras y caretas
Girando como el reloj, el tiempo se pasa mejor
No me importa que me juzgue tu fantasma de opresión.
Días de excesos y noches de tranquilidad
Los polos opuestos no existen sin unidad
Me gusta mi vida cuando es mía y de nadie más
Disfruto de la lluvia porque me animo a llorar
Los polos opuestos no existen sin unidad
Me gusta mi vida cuando es mía y de nadie más
Disfruto de la lluvia porque me animo a llorar
Semanas llenas, tardes azules de cafeína
La voluntad del no conformismo es lo que me domina
Y es que me asusta más vivir sin llanto, sin alegría
que morir y haber vivido en la rutinaria agonía.
La voluntad del no conformismo es lo que me domina
Y es que me asusta más vivir sin llanto, sin alegría
que morir y haber vivido en la rutinaria agonía.
Sangre veraniega y luces psicodélicas
Me rindo en este juego de máscaras y caretas
Girando como el reloj, el tiempo se pasa mejor
No me importa que me juzgue tu fantasma de opresión.
Me rindo en este juego de máscaras y caretas
Girando como el reloj, el tiempo se pasa mejor
No me importa que me juzgue tu fantasma de opresión.
jueves, 30 de agosto de 2012
Adicta
Cómo no hacerme adicta a tus besos?
cómo no querer más de esta locura desenfrenada?
si me siento libre, desnuda hasta el alma
dejando caer la luz de luna sobre mi piel
escondiendo pecados entre las sábanas
como esa analogía demasiado trillada
que habla de la dualidad remedio enfermedad
Cómo no volverme fanática del arte?
si tu cuerpo tallado me eriza al tocarme
si tu cara agonizante me lleva de viaje
Qué lindo sería tenerte y no soltarte
qué lindo que el sol se tomara una licencia
que a la mañana no despertase
Cómo controlar este impulso de gritarte
que te quedes, que me ames
si somos dos hippies perdidos, errantes
la libertad nuestro único amante
y nuestros labios testigos de la soledad
que negamos, que queremos, que no abandonamos.
cómo no querer más de esta locura desenfrenada?
si me siento libre, desnuda hasta el alma
dejando caer la luz de luna sobre mi piel
escondiendo pecados entre las sábanas
como esa analogía demasiado trillada
que habla de la dualidad remedio enfermedad
Cómo no volverme fanática del arte?
si tu cuerpo tallado me eriza al tocarme
si tu cara agonizante me lleva de viaje
Qué lindo sería tenerte y no soltarte
qué lindo que el sol se tomara una licencia
que a la mañana no despertase
Cómo controlar este impulso de gritarte
que te quedes, que me ames
si somos dos hippies perdidos, errantes
la libertad nuestro único amante
y nuestros labios testigos de la soledad
que negamos, que queremos, que no abandonamos.
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